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¿Por qué debería dejar de obsesionarse con las noticias del coronavirus? He aquí cómo hacerlo

LAX worker dons a face mask
Lita Godfrey, quien trabaja en servicio al cliente en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, utiliza una máscara facial. Según los expertos, consumir demasiada cobertura mediática del brote puede generar un miedo innecesario.
(Al Seib / Los Angeles Times)

Es natural que te obsesiones con el coronavirus, pero esa ansiedad no es saludable ni necesaria. Aquí está por qué deberías evitarlo, y cómo hacerlo.

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Es la una de la mañana y no puede dejar de leer sobre el coronavirus. Tal vez quiera saber si debe cancelar su viaje a Hawái durante las vacaciones de primavera, si la escuela de su hijo estará cerrada, o cuántas personas tienen probabilidades de morir.

Y así, busca respuestas en sitios web en los que confía, junto con algunas de las que no está tan seguro. Y cuando no puede encontrar información concluyente, sigue buscando, haciendo clic y leyendo.

Si ha llegado a sentir pavor por el coronavirus, sepa que no está solo.

Es natural sentirse ansioso por la evolución de la situación. Es una nueva amenaza que ha causado más de 4,200 muertes en todo el mundo. Sin embargo, los expertos afirman que hay algo más que se suma a nuestra ansiedad colectiva en torno a la pandemia potencial: el miedo a lo desconocido.

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“Nuestros cerebros están creados para prestar atención adicional a la incertidumbre”, afirmó David Rock, cofundador del Instituto NeuroLeadership y autor de “Your Brain at Work”.

“Es algo con lo que todos tenemos un problema, aunque afecta a algunas personas más que a otras”.

Y cuando se trata de coronavirus, hay mucha incertidumbre. Los investigadores todavía están aprendiendo cómo se propaga el virus, su tasa de mortalidad y la mejor forma de tratarlo. Al mismo tiempo, la información sobre nuevos casos y muertes llega diariamente, si no cada hora.

Coronavirus headlines on a smartphone
Una pantalla de teléfono muestra titulares sobre el brote de coronavirus.
(Frederic J. Brown / AFP-Getty Images)

Las cosas están cambiando tan rápido que puede ser difícil saber cuál es la mejor forma de responder para mantenerse a salvo y proteger a los demás.

Y para algunos, los consejos de organizaciones de salud pública como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (lavarse las manos, cubrirse al toser y quedarse en casa cuando uno está enfermo) pueden parecer insuficientes frente a lo que se percibe como una amenaza abrumadora.

“Esa información no es muy satisfactoria para la gente”, consideró Paul Slovic, psicólogo de la Universidad de Oregon, que estudia la percepción del riesgo.

“Las personas quieren una píldora, una vacuna, y tener una sensación de control”.

Rock agregó que ante una situación ambigua -que puede salir bien, o quizá mal- nuestros cerebros apuestan automáticamente a que será muy mala, por si acaso.

“Es como una póliza de seguro”, señaló. “Si crees que escuchas a un oso en el bosque, es mejor sentirse seguro y comenzar a correr, que esperar hasta que realmente lo veas corriendo hacia ti”.

Una forma en que las personas tratan de ejercer control en tiempos de incertidumbre es aumentar su consumo de noticias, remarcó Roxane Cohen Silver, profesora de ciencias psicológicas y salud pública en UC Irvine. “Cuando hay mucha ambigüedad e incertidumbre, la gente se siente atraída por los medios”, señaló. “Es un ciclo muy difícil de romper”.

Un empleado de Apple Store en Beijing, el 1º de febrero, poco antes de que Apple cerrara todas sus tiendas en China.
(Kevin Frayer / Getty Images)

Mirar noticias en tiempos de crisis pública puede ser útil. Las fuentes confiables podrían ayudar a tomar decisiones informadas para proteger la salud, también contrarrestar los rumores dañinos y aliviar la angustia al brindar información precisa que ponga la amenaza en contexto, argumentó Silver (por ejemplo, es conveniente recordar que alrededor del 80% de los infectados con el nuevo coronavirus tienen síntomas leves, en el peor de los casos).

Sin embargo, la investigación de Silver en las últimas dos décadas también ha demostrado que en tiempos de trauma colectivo, como los desastres naturales y los tiroteos masivos, el ciclo continuo de los medios de comunicación también puede hacer que las personas sobreestimen la gravedad de la amenaza para su propia comunidad, y eso conduce a problemas psicológicos e incluso angustia física.

Después de los ataques terroristas del 11 de Septiembre, Silver y sus colaboradores descubrieron que una mayor exposición televisiva a los horribles eventos fue asociada con estrés postraumático y problemas cardiovasculares tres años después.

“Estas fueron personas que sólo se enteraron de los ataques por televisión, pero que realmente se estresaron por ello”, señaló. “No necesariamente conocían a alguien que murió ese día, o que se vio directamente afectado”.

En otro estudio, el mismo equipo descubrió que después de los bombardeos del maratón de Boston, en 2013, las personas que informaron la mayor exposición a los medios de comunicación también mostraron niveles más altos de estrés agudo que los que estaban allí.

“Los medios son un arma de doble filo”, remarcó. “Es el mecanismo por el cual obtenemos información importante y validada. Pero al mismo tiempo, necesitamos protegernos de la avalancha del ciclo de noticias de 24 horas, los siete días de la semana”.

Entonces, ¿cuál sería una dosis saludable de información, que lo mantendría informado sin estresarlo innecesariamente?

Baruch Fischhoff, psicólogo y científico de decisiones en la Universidad Carnegie Mellon, recomienda elegir tres fuentes de medios impresos y una agencia local de salud pública para seguir.

Luego, verificar la cobertura noticiosa sobre el coronavirus una vez al día. “Recuerde que la televisión y la radio intentan retener a la audiencia e involucrarla”, advirtió.

La Dra. Randy Taplitz, directora clínica de prevención de infecciones en UC San Diego Health, actualiza noticias sobre un paciente con COVID-19.
(John Gibbins / San Diego Union-Tribune)

El consejo de Rock es limitar el consumo de noticias sobre el coronavirus a 10 minutos al día, no a 10 minutos por hora. “Cuanto más podamos sentir que tenemos el control, más tranquilos estaremos”, observó. “Y algo que somos capaces de controlar es el consumo de los medios”.

Silver le recuerda a sus propios amigos y familiares que se mantengan informados, pero que eviten las noticias repetitivas con poca información nueva, ya que pueden amplificar la sensación de estrés y fatalidad.

“Las cosas son muy diferentes esta semana de lo que fueron en días pasados, y realmente no sabemos qué ocurrirá la próxima semana”, advirtió. “Es desafiante y estresante hacer frente a toda esta incertidumbre, pero la sobreexposición a los medios no ayuda”.

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